Archive for 29 junio 2010

Teología de la Prosperidad – Preámbulo

29 junio, 2010

He estado viajando y muy ocupado en asuntos de mi trabajo. Esto me ha prevenido poner mi contribución de esta semana hace dos días, como hubiera querido. Además, todavía estoy pensando en este tema, que se va a llevar mucho más de tiempo de pensar, y pedir la dirección de Dios.

Así que por esta semana solo los dejo con un par de preguntas:

Si estamos tratando de amar a Dios con todo lo que tenemos, ¿de qué vale amar a Dios sin arriesgar todo lo que tenemos?

Si quiero demostrarle a mi amada cuanto la quiero, y solo le ofrezco el cielo, la luna y el mar, (que no son míos para andar regalando,) ¿qué le estoy ofreciendo?

Busqué una versión de esa canción, que con todo y todo es una de las canciones preferidas de mi esposa, (del trío losdandys.com,) pero no encontré una versión que me gustara, así que no les va a tocar otra que cantarla ustedes mismos:

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La Iglesia Ideal: ¿Santos o Pecadores?

20 junio, 2010

Hace rato Ana Lorena me pidió que escribiera algo sobre mi iglesia ideal. Llevo meses dándole vuelta al asunto.

Encontré una idea que me llamó la atención en el libro “Christianity For The Rest of Us” por Diana Butler Bass http://www.dianabutlerbass.com/books/christianity-for-the-rest-of-us.html. Según Bass, muchas de las iglesias que se consideran “comunidad de Santos” terminan autodenominándose como los árbitros de la Ortodoxia, de la Santidad.

Estas iglesias, entonces, se convierten en reglas y más reglas, leyes y más leyes. Se le pone más énfasis a mantener a los feligreses en el camino angosto, que a vivir una vida en abundancia. Tenemos que preocuparnos sobre qué dice nuestro testimonio, el “¿qué dirán?” Aunque no hay “burkas” en la tradición cristiana, fácilmente se reconocen las mujeres de iglesias pentecostales por su vestido. La presión dentro de estas iglesias a conformarse a ciertas reglas es insoportable para algunos de nosotros. Estas reglas terminan siendo piedras de tropiezo.

Muy poca gente se va de la iglesia porque dice “ya no creo en Jesús.” Se van porque su vida religiosa ha dejado de “proseguir al blanco,” y en vez se ha convertido en discutir pequeñeces: qué decir, adonde no ir, cómo vestir, etc.

En cambio, las iglesias que se autodenominan como “hospitales para pecadores” le dan más énfasis a la búsqueda, a lo que podría ser. Cuando alguien vuelve al redil, después de haber caído, se le recibe con los brazos abiertos sin pedirle cuentas. Todos entendemos que somos recipientes de una Gracia Divina que no merecemos. Todos tratamos, a nuestra manera, de seguir a Cristo, algunos más acertados que otros. No es asunto de dictarle a otros como creo que debieran seguir a Cristo, sino de animarlos a buscar su propio camino. (Sí, ya sé, me van a sacar Jn 14:6 a relucir)

Cuando me pongo a pensar en las personas que conozco que yo llamaría “santos,” resulta que son personas que no juzgan, que me oyen hablar pestes de todo y de todos, y que con cariño y respeto me ayudan a cambiar el tema, cambiar mi vida, y cambiar mi relación con Dios. ¡Gracias Ana Lorena!

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama, tal como soy. https://fundanon.wordpress.com/

Richard Dawkins y la Redefinición de Dios

13 junio, 2010

Me llegó por correo una oferta de una revista “Free Inquiry” con una carta de Richard Dawkins que dice:

“Si usted vive en América, [EUA,] hay una buena probabilidad de que sus vecinos creen en lo siguiente: el inventor de las leyes de la Física y programador del código del ADN decidió meterse en el útero de una virgen judía, se hizo nacer, entonces deliberadamente se hizo torturar y ejecutar porque no se le ocurrió mejor forma de perdonar el robo de una manzana, cometido a instigación de una serpiente con voz. Como Creador del majestuoso universo que sigue expandiéndose, no sólo entiende la Gravedad Relativista y la Mecánica Cuántica sino que los diseñó él mismo. Aun así, lo que en realidad le interesa es ‘el pecado,’ el aborto, cuán a menudo vas a la iglesia, y si los homosexuales pueden casarse.”

Mi primera reacción es reírme con Dawkins de lo ridículo que suenan esas ideas … hasta que me acuerdo que, desgraciadamente, es un buen resumen de lo que se predica en muchas de nuestras iglesias.

No es asunto de responderle a Dawkins, sino de entablar un diálogo dentro de nuestras iglesias.

Primero, ¿qué estamos predicando? ¿Seguiremos siendo las iglesias del “NO”? ¿Es posible ser un cristiano que cambia continuamente? (¿Reformata Semper Reformanda?)

Segundo, tenemos que buscar nuevas formas de definir lo que por definición sobrepasa todo entendimiento.

La mayoría de nosotros no tiene problemas descartando la imagen física de Dios de la Capilla Sistina. Dios no tiene atributos físicos: no tiene ojos ni oídos humanos, no vive en un templo específico.

El problema es que tenemos muchas costumbres firmemente arraigadas que siguen viendo a Dios como un ente físico. En nuestras iglesias se ve a muchos levantar sus brazos en alabanza, como antenas hacia el cielo, como si Dios estuviera arriba. Hay la misma cantidad de “Dios” si apuntamos nuestros brazos hacia “abajo…” (El concepto mismo de alabanza lo tendremos que revisar otro día.)

Tenemos que conversar sobre cómo vamos a leer la biblia, que contiene muchas de esas imágenes. No tiene sentido que el Dios del Universo sea llevado dentro de un arca de batalla en batalla, en un planeta minúsculo de un sistema solar mediocre, en una galaxia que sólo es una de millones de galaxias. La imagen de un trono celestial no tiene sentido, a varios niveles.

Por mientras, la iglesia tardó cuatrocientos años en aceptar a Galileo. Apenas llevamos ciento cincuenta años desde que Darwin publicó sus ideas… Muchas iglesias, pareciera, le están pidiendo a sus creyentes que mientan, que nieguen las observaciones científicas que han visto con sus propios ojos, para defender un estilo de interpretación literal de las escrituras que dice que el universo solo tiene siete mil años de existencia.

Mi Dios es mucho más grande.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama, tal como soy. https://fundanon.wordpress.com/

Gracia versus Ley

6 junio, 2010

Según Marcos, lo último que dijo Jesús en la cruz, antes de colgar las tenis, fue “¿Dios mío, por qué me has abandonado?” O como dice la Versión Internacional Pachuca: “¿Dónde estás, dónde estás, Diosito.” Eso fue tan chocante, que cuando Lucas estaba plagiando los escritos de Marcos, decidió “corregir” la versión de Marcos.

Vez tras vez Jesús le señaló a los Fariseos el problema de tratar de seguir leyes sin entender el por qué de esas leyes. Jesús nos dio historias como la “Parábola del Buen Testigo de Jehovah” para tratar de hacernos ver que no es asunto de obedecer ciertas reglas, o de afirmar ciertos credos, sino de cómo se vive la vida. El Samaritano no se puso a calcular… “Hmm, según Mateo 25, creo que sería buena idea si le ayudo a este pobre diablo…”

Para muchos, es más fácil tener una lista de reglas que obedecer, que tener que amar primero, pensar después. Es más fácil declarar un grupo de libros como LA palabra de Dios, y declararlos inerrantes. Entonces sólo nos toca obedecer las leyes.

En cambio, es un riesgo abrir nuestro corazón, vivir por Gracia.

Cuando yo menciono las palabras de Pablo “Todo nos es lícito,” automáticamente la respuesta de la mayoría de hermanos es “…pero no todo conviene.” Es casi inconcebible imaginarse una vida en donde nuestras decisiones sean dirigidas positivamente, por amor, no leyes.

Según demasiadas de nuestras iglesias, la Biblia se resume en “NO.”

“Pero la biblia dice…”

Algunos de nosotros podemos citar versículos a diestra y siniestra, para luego cambiar de bando y defender el argumento contrario, citando otros versículos. Ejemplo: las discusiones entre cristianos sobre la doctrina de la predestinación; terminan siendo iguales que las discusiones entre Fariseos y Saduceos.

Mi Dios no es un Dios legalista. A fin de cuentas, como dice Ricardo Arjona, “¿Qué haces hermano leyendo la Biblia todo el día, lo que ahí está escrito se resume en Amor, ve y practícalo.”

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama, tal como soy.
https://fundanon.wordpress.com/