Archive for 29 agosto 2010

Alabanzas Anónimas

29 agosto, 2010

Mi hijo tiene un juego de video llamado Black and White http://lionhead.com/Games/BW2/Default.aspx en donde uno juega a ser un dios bueno o un dios malo. Parte de la estrategia del juego consiste en una combinación de ayudarle a sus criaturas, o impresionarlas con rayos y truenos, o aterrorizarlos con actos de destrucción. Es realmente triste ver en el juego a las criaturas haciendo rituales de alabanza hacia ese dios omnipotente del cual dependen totalmente para su protección.

Si yo fuera dios, ¿para qué quiero que mis hormigas me alaben?

En todas las culturas y civilizaciones, el hombre siempre ha buscado la forma de pedir el favor de sus dioses, ya sea por ceremonias, sacrificios, votos o promesas.

¿De que le sirve a Dios que nosotros, criaturas insignificantes, en esta esquina del universo, estemos tratando de alabar una grandeza que nuestras mentes no tienen forma de comprender?

¿De qué nos sirve a nosotros?

Hace un año o dos, nuestra instructora de Yoga nos invitó a una conferencia de su gurú. Era una conferencia en idioma hindú sobre Chakras y otros conceptos pre-científicos. Antes de la conferencia pasamos como media hora meditando y repitiendo unos palabras en hindú que me recordaban los “Ramalamadingdong” de las canciones de “Do-op” de los años 50s.

Esa media hora también me recordó estar en mi iglesia fundamentalista cantando una y otra vez “Al Rey de los Siglos,” como en un trance.

Y me puso a pensar: ¿Cuál es la diferencia entre ponerse en un trance alabando a “Dios,” o por medio de repetir unas palabras en lenguas extrañas?

El concepto de la alabanza tendría que ponerlo como un ejemplo en La Biblia de crear un dios a imagen y semejanza nuestra. Es una vez más, tratar de ganarnos el favor de un ente que no entendemos.

A los que me dicen que no estamos tratando de ganar nada, les pregunto: Entonces, ¿qué tal si eliminamos totalmente la alabanza de nuestros cultos? Quedaría desbalanceada la liturgia: sería entonces solo pedir y pedir.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.

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Hermenéutica Anónima.

22 agosto, 2010

Hermenéutica es la ciencia de la interpretación bíblica.

Existen ciertas reglas básicas, y hay otras reglas que le han agregado poco a poco.

Las reglas básicas son 1) La escritura se interpreta con la escritura. 2) Interpretación literal. 3) Análisis de género literario: Poesía, hipérbole, metáfora. Ejemplo presentado en la mayoría de cursos sobre este tema: ¿Cómo interpretamos estas dos frases de Jesús, literal o metáfora? “Yo soy la puerta.” “Este es mi cuerpo.” 4) Estudio del contexto.

Hay cientos de autores que han creado variaciones de estas reglas y le han agregado mas reglas.

La mayoría de los sermones que he oído no pasarían si fueran calificados académicamente como parte de un curso de hermenéutica.

Hablé con Kenneth Cauthen, que me dijo que cuando escribió sus Principios de Hermenéutica, lo estaba haciendo como un ejercicio de ironía. (Tongue in cheek.) (Capítulo 3, Kenneth Cauthen, “Toward a New Modernism” (Lanham, MD. University Press of America, 1997)

Lo que sigue es parte traducción, parte interpretación, algo de paráfrasis y mucho de alteración mía de las ideas de Cauthen.

A fin de cuentas, Los principios básicos de hermenéutica son sólo dos:

PRINCIPIO 1: LA BIBLIA SOLO ES LA PALABRA DE DIOS CUANDO ES CORRECTA.
PRINCIPIO 2: LA BIBLIA SOLO ES CORRECTA CUANDO ESTA DE ACUERDO CON MI OPINION.

Veamos a que me refiero:

PRINCIPIO 1

Gen 6:6 dice que Dios se arrepintió de haber creado la humanidad. Calvino “sabía” con toda seguridad que Dios es inmutable e impasible. Así que no había forma en que Calvino pudiera aceptar como “Palabra de Dios” un concepto que para él es obviamente falso. “Dios” dijo Calvino, “no se puede arrepentir, no le pesa nada, ya que permanece para siempre en feliz reposo.”

I Cor. 14:34: El silencio de las mujeres en la iglesia. Hoy día se pueden encontrar cualquier cantidad de escritos apoyando la doctrina contraria. Este pasaje no debe de querer decir lo que claramente dice.

Pregunta: ¿Existen ejemplos contrarios? ¿Casos en los cuales lo que algún Cristiano asume ser La Palabra de Dios resulta ser inmoral o falso?

La mayoría de los cristianos hoy día no tienen problemas rechazando una lectura literal de Génesis, aunque por miles de años la iglesia así lo entendió. Lo mismo con pasajes bíblicos que aprueban la esclavitud, la cosmología judía pre-científica y tantas otras cosas.

Para poder mantener como creíble el concepto de una biblia sin errores, no queda otra que declarar que algunos pasajes que contienen errores son alegorías, o a fin de cuentas, que no alteran ninguna doctrina importante… (Excepto la doctrina de la infalibilidad bíblica.)

PRINCIPIO 2

Lo que la biblia enseña como La Palabra de Dios resulta ser idéntica a la teología del intérprete.

Lo opuesto es lo que muchos quisiéramos que fuera cierto: que uno descubre en las páginas de la biblia LA palabra auténtica de Dios. Pero esas enseñanzas dependen siempre del intérprete.

Nadie nunca oye en la biblia palabras de Dios que contradicen lo que uno se siente obligado a declarar como cierto y verdadero. En cambio, la verdad que se encuentra en la biblia termina siendo idéntico a lo que el interprete cree.

¿Quién juzgará los desacuerdos entre teorías hermenéuticas rivales o sobre desacuerdos sobre significados contrarios? ¡Otro intérprete! Basado en sus propios prejuicios. ¿Cual teoría es la correcta? ¡La mía, por supuesto!

A través de los años interpretaciones bíblicas han cambiado. Hace apenas 150 años teólogos en el sur de los Estados Unidos encontraban apoyo bíblico para la práctica de la Esclavitud. Nadie que apoyara hoy la esclavitud basado en la biblia sería tomado en serio. La biblia no ha cambiado. Los que cambiamos fuimos nosotros. Hoy “sabemos” que la esclavitud es un concepto errado. Así que no hay forma que permitiremos que nuestra biblia legitime que una persona sea dueña de otra, no importa lo que digan sus páginas.

Algunos dicen hoy que la biblia no condena relaciones sexuales responsables entre personas del mismo sexo, sin importarles lo que parecieran decir Levíticos y Romanos. Otros no tienen problemas citando esos y otros pasajes para apoyar su convicción que la practica homosexual es inmoral. Sin embargo, aun ellos no están dispuestos a aplicar la pena de muerte, como esta en Levíticos 20:13.

El arte de deshacerse de pasajes problemáticos está bien desarrollado. Agustín y Calvino afirmaron la doctrina de elección limitada a la misma vez que lo armonizan con 1 Timoteo 2:4 donde Dios “quiere que todos los hombres sean salvos.” Tanto los Fundamentalistas como los liberales tienen formas de analizar Deuteronomio 21:18-21 que les permite ser “bíblicos” en su ética sin aprobar apedrear a muerte a hijos rebeldes.

Hay Cristianos con posiciones teológicas y morales opuestas, todos alegando que sus posiciones son producto de una interpretación objetiva de las escrituras. Es sorprendente que esto no genera dudas sobre la objetividad de nuestras posiciones personales.

Pareciera que lo que sacamos de la biblia tiene más que ver con nuestra propia perspectiva que con lo que está escrito.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.

Abuso de Niños en la Iglesia Protestante.

15 agosto, 2010

No, esto no se trata de pedofilia, sino de un abuso mucho más común.

Richard Dawkins dice que así como es ridículo hablar de niños keynesianos versus niños monetaristas, (teorías económicas,) es igual de ridículo pensar que los niños son suficientemente maduros para escoger entre religiones, ser Cristiano, Budista o Musulmán.

Yo diría lo mismo sobre niños Pre-Milenialistas o Post-Milenialistas, niños Calvinistas o Arminianos.

“No podés ganarte la aprobación de Dios. Has pecado, así que te vas a ir al INFIERNO. Si querés ir al cielo, tenés que aceptar a Jesús como tu único y suficiente salvador.”

Me acuerdo recibir esa “oferta” a los 7 años en el Campamento Roblealto. Pasábamos tamaño rato cantando himnos y coritos, alrededor de la fogata, (“Quédate Señor en cada corazón.”) nos contaban una historia de alguna persona que andaba perdida, que vio la luz, aceptó al Señor, y todo terminó bien.

Era un ambiente cargado emocionalmente. La invitación a aceptar al Señor era presentada por adultos que claramente impartían su aprobación a los que levantáramos nuestra mano. Nosotros, lejos de nuestras familias necesitábamos la aprobación de esos adultos. Peor, era un asunto de seguridad: “Si Cristo viene hoy en la noche, nosotros iremos al cielo, pero vos estarás solo, en esta cabina que no tiene luz. Era una oferta que no podíamos reusar.

Esto es abuso infantil.

Acusar a un niño de ser malo por algo que otra persona hizo es injusto. Pero es una de las bases fundamentales del Calvinismo: El concepto de Depravación Total.

Esto es abuso infantil.

“Dejad a los niños venir a mí,” dijo Jesús, “porque de los tales es el Reino de los Cielos.” Obviamente Jesús veía la pureza de fe de la niñez.

¿A qué edad dejamos de ser dueños del Reino?

En el libro “Cuando cosas malas le pasan a gente buena” el rabino Harold Kushner cuenta la historia de un niño que está desconsolado después de que el doctor le recetó anteojos. Al tratar de consolarlo, los padres averiguan que la semana anterior, se había encontrado unas revistas pornográficas en un basurero. El niño estaba seguro que Dios lo estaba castigando.

Yo me sentía así constantemente.

Si tuviéramos la fe del tamaño de una semilla de mostaza, podríamos mover montañas. ¿Qué fe más grande y pura que la fe de un niño? Pero mis oraciones no eran contestadas. Debe de haber sido culpa mía. Dios podía ver en mi corazón, y me estaba ignorando a propósito.

Mi vida se convirtió en un infierno, siempre orientada hacia el “qué dirán.” Tenía que ser el buen hijo, el buen niño, el buen testimonio.

Me bauticé a los 12. Pero el bautismo no cambió nada. Más bien me sentí peor.

La biblia dice que Dios no nos mandará tentaciones más grandes de las que podamos soportar. Cada vez que caía en alguna tentación, me sentía peor. (Y Dios me estaba viendo.)

Mi niñez, que debiera haber sido un tiempo de feliz inocencia, fue convertida en una inquisición constante.

Fui abusado cuando niño, por la gente que yo quería, respetaba y necesitaba más. Fui entrenado por ellos a continuar este abuso hacia mí mismo, y peor, hacia mi propio hijo. Todavía está pasando.

Este es el abuso que aun hoy estoy tratando de parar.

¿Seré sólo yo? ¿Es ésta una visión trastornada de la realidad que sólo yo he vivido? ¿Necesito más bien internarme en el Asilo Chapuí, con un diagnóstico de esquizofrenia?

¿Cómo le hablo a mi hijo sobre Dios?

¿Cómo le levanto su autoestima a la vez que le hablo de un Dios Amante y Justo? ¿Cómo lo preparo para que sobreviva las creencias de tantos en mi familia que creen que el estilo fundamentalista de Religión es la única forma de llegar a Dios? (Dios es más bien el que nos llega, a como le dé Su regalada gana.)

Todavía tengo problemas oyendo lo que Dios me quiere decir por medio de iglesias fundamentalistas. Afortunadamente, no importa adonde o cómo. Si yo escucho, Dios me habla. Y cuando yo hablo, Dios me oye.

Esto, por lo menos, le puedo pasar a mijo.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama, tal como soy.

Testimonio

8 agosto, 2010

(Inspirado en el capítulo 9 de “Christianity for the Rest of Us” de Diana Butler Bass.)

Cuando no había Nuevo Testamento no había alternativa: no quedaba otra que contarle a la otra persona, (y al mundo entero,) cómo Dios había actuado en mi vida. (Mi testimonio.)

El crecimiento de la iglesia fue explosivo.

Una vez que se escogieron los libros y se les dio el título de inerrantes, supongo que las iglesias exhalaron un aire de alivio. Es mucho más fácil buscar la voluntad de Dios SOLO en esos libros, que tener que estar constantemente, en todo lo que hacemos, meditando sobre si esto es lo que Dios quiere. Nuestro esfuerzo entonces pasó de VIVIR en sus pasos, a crear reglas de estudio, analizar los textos inerrantes, construir toda una religión basada en libros. Hasta el punto en que hoy, en nuestra religión, vamos los domingos a oír a un predicador leer y comentar sobre esos libros. Cuestionar hoy los libros es sinónimo de cuestionar a Dios mismo.

¿Qué pasó con nuestro testimonio?

A principios del siglo veinte, Bill W. estaba cansado de que cada vez que se emborrachaba, gente le predicaba de un libro. Empezó un movimiento que se basa exclusivamente en testimonios. En Alcohólicos Anónimos no se le predica a nadie. Cada uno viene admitiendo que es alcohólico, que no quiere tomar más, y que sólo no va a poder parar.

El crecimiento de AA ha sido explosivo.

Llevo años preguntándome con qué reemplazar tantos elementos de nuestra liturgia dominical que sencillamente no acepto. Y por años Dios me sigue mostrando el modelo de AA diciéndome: No es incienso barato lo que me cuadra, ni tantos aleluyas. Lo que quiero oír, ver, experimentar, es tu vida misma, tu testimonio.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy. No estoy solo.

Salmo 23

1 agosto, 2010

“Jehová es mi pastor, nada me falta.”
Biblia de Jerusalén.

¡Qué diferencia con la versión Reina Valera!
“nada me faltará.”

No es mañana, no es cuando sea más santo, o cuando esté en la Gloria.

Hoy, con todas mis imperfecciones, mis dudas, mis calumnias, Jehová es mi pastor, ¡nada me falta!

No es cuando “siembre” una donación, o cuando vaya a iglesia todos los días.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy. De feria, ¡nada me falta!