Archive for 28 noviembre 2010

Sanidad

28 noviembre, 2010

La naturaleza que Dios ha creado funciona maravillosamente.

Desde el momento en que un niño nace su cuerpo está en batalla contra gérmenes e infecciones. Todos esos resfríos le dan un nivel de protección que otro niño que no se ha enfermado no tiene. Pedirle a dios que nuestro bebé no se enferme es contraproducente.

Al otro extremo de la vida, pedirle a dios mantener vivo el cuerpo de una persona que por su edad, su condición física o mental no debiera estar viva, o que no queremos ver morir, no es una bendición. Más bien, es contrario a la naturaleza. Tenemos más y más ancianos mantenidos vivos por procedimientos médicos que no ven a la persona en su totalidad y en vez sólo ven sus datos vitales.

Muy pocas iglesias apoyan el derecho a morir en paz rodeados de nuestros familiares, en vez de estar rodeado de doctores y enfermeras, con toda clase de mangueras en un hospital. La mayoría condenan esto y declaran que sólo dios tiene el derecho de sanarnos o matarnos.

Los anteojos, entonces, deben ser instrumentos satánicos.

“Sanidad” no es producto de “Santidad.” Pablo cuenta que después de mucho pedirle a Dios que lo sanara (de no-sabemos-qué,) Dios le contestó: “Así como estás, (con todo y enfermedad,) ¡estás bien!

Achacarle las enfermedades al diablo y la sanidad a dios es una visión equivocada de cómo funciona la naturaleza. Y, en mi humilde opinión, es una visión equivocada de Dios. Dios no anda viendo a quien enfermar o a quien sanar. Dios nos da la fuerza para enfrentar nuestras adversidades con dignidad.

En las ceremonias de matrimonio oímos: “Prometo amarte en salud, en enfermedad, en prosperidad y adversidad.” ¿Cuánto más podemos esperar de nuestro Creador?

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama, tal como soy.

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Bibliolatría

21 noviembre, 2010

Esta semana Eduardo, del blog SujetosalaRoca.org se metió en camisa de once varas al declarar que él no predicaría un sermón basado en el pasaje de Juan 7 y 8 de Jesús y la mujer pecadora. (Porque ese pasaje no está en los manuscritos más viejos.)

Me alienta que el hermano Eduardo escriba sobre el campo de la Crítica Textual. Pero, me preocupa que sus conclusiones lo van a llevar a desechar la mayoría de la biblia. (Ya escribió otra entrada diciendo que no predicaría un sermón basado en la “Coma Juanina.” 1Juan5:7-8) Supongo que también desechará pronto los últimos trece versículos de Marcos.

Tengo sentimientos contradictorios sobre esto, basado en la experiencia por la que pasé yo. Por un lado quisiera que nadie tenga que pasar por lo mismo que pasé yo. Por otro lado siento que es casi necesario que todos pasemos por algo parecido.

Por más de diez años yo no podía ni abrir la biblia. Si no puedo confiar que mañana le quitaran más frases al Padre Nuestro, ni los casos mencionados arriba, ni los otros muchos problemas que se han encontrado en el campo de la Critica Textual, entonces ¿cómo se puede confiar en ese libro?

Pero algo fascinante me pasó. Durante esos diez años descubrí que mi fe en Dios no cambió, que mi conversación constante con Dios siguió igual (Orad sin cesar,) y que Dios me continuó hablando y guiando a pesar de mi cabeza dura y a pesar de no abrir la biblia.

Entonces, ¿Cuál es el fundamento de mi fe?

A veces creo que la iglesia fundamentalista ha cambiado Juan 14:6 para que diga: “Nadie viene al Padre si no es por la Biblia. Si no tuviéramos una biblia fiel e inerrante –dicen- ¿cómo aprenderíamos de Jesús?

Comienzo mi respuesta preguntando: La iglesia cristiana nació el día de Pentecostés. ¿Cómo hicieron los apóstoles y los seguidores de Cristo de los primeros siglos si no había Nuevo Testamento? He escrito ya un poco sobre esto aquí: testimonio.

Si nuestro fundamento es solo una biblia fiel e infalible, estamos construyendo en arena movediza. Un caso más: Hay una mayoría de expertos hoy que están convencidos que Pablo no escribió las cartas a Timoteo ni la carta a Tito. Eso sí que es problema porque uno de los versículos favoritos en esta discusión es II Timoteo 3:16: “Toda Escritura es inspirada…”

Dios se mueve a través de la iglesia, tanto a través de predicadores como a través de escritores, a pesar de que ninguno puede declararse como infalible. Dios nos habla también a través de una biblia que seguimos corrigiendo constantemente a cómo vamos descubriendo los problemas.

Pero, para seguir aprendiendo lo que Dios nos quiere decir a través de las escrituras, para seguir estudiando las escrituras con integridad, vamos a tener que desechar –no la biblia- sino el concepto de una biblia infalible.

Y más importante, tenemos que depender mucho más de Dios mismo que de una colección especifica de libros. Pero eso significa que tenemos que aflojar nuestro control.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Esta semana me dio por poner música viejita. Para seguir con el patín de escandalizar gente, aquí va una medio peligrosa:

Redefiniendo a Dios

14 noviembre, 2010

Experimento#1: Ponga un grano de sal sobre la mesa. Imagínese por un momento que ese grano de sal es nuestro sistema solar y que la mesa es nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Experimento#2: Ahora imagínese que ese grano de sal representa nuestra galaxia, y que su casa completa representa el universo.

Según dicen los expertos, para aproximarse a las distancias y la grandeza del universo, sería mejor llevar ese grano de sal al estadio más grande que podamos, y aun así se queda corto el experimento.

Sabemos que hay millones y millones de galaxias, cada una con millones de estrellas. Están empezando a aparecer teorías sobre qué hay entre galaxia y galaxia (no es nada más vacío.) Si aceptamos la teoría de un acto singular de creación, del que salieron todas estas estrellas, tendríamos entonces un universo de millones de años terrícolas, con una Historia Humana que es apenas un instante en comparación.

Para los que creemos en un Dios Creador, tenemos el problema de cómo definir a Dios frente a tal grandeza.

Un Dios Creador tendría que ser más grande que su universo, que su creación, tendría que estar por fuera del tiempo y la distancia.

Tenemos toda clase de discusiones sobre cómo es Dios, cual es la esencia de Dios, sobre cómo definirlo como uno o como tres en uno. Pero, a la misma vez lo queremos definir como un Dios que está presente en todo lugar, en todo tiempo. “Use The Force, Luke.”

El punto es que somos nosotros los que estamos tratando de redefinir lo que por (nuestra) definición sobrepasa todo entendimiento.

Buenas Obras

7 noviembre, 2010

El mes pasado fui a una conferencia presentada por Greg Mortenson, autor del libro “Three Cups of Tea.” Mortenson, hijo de misioneros, creció en lo que se llamaba Tangañica. Se ha dedicado a fundar escuelas para niñas en los lugares más remotos de Pakistán y Afganistán.

Después de quince años, ha construido cerca de 150 escuelas que han cambiado la vida de miles de familias. https://www.ikat.org/ Aunque no es su propósito primordial, Greg menciona que madres educadas jamás permitirían que sus hijos se metieran en esas escuelas fundamentalistas musulmanas llamadas Madrasas, que son la fuente de tanto terrorista.

No tengo la menor duda que Mortenson ganará el premio Nobel de la Paz algún día.

El problema es que con dinero petrolero, Arabia Saudita está construyendo de veinte a treinta mil madrasas al año, por todo el mundo. Estas escuelas están generando los ejércitos de fundamentalistas musulmanes, la carne de cañón que necesita el Talibán y Al Qaida. Si los Estados Unidos quieren ganar la guerra contra el terrorismo, aquí es donde hay que invertir: Educación de niñas.

El currículo en las escuelas fundadas por Mortenson no es controlado por su organización Central Asia Institute. No se está enseñando ninguna religión, ni siquiera pidiendo que se hable favorablemente de los Estados Unidos o del Cristianismo. Este es un requisito básico para ganarse a los líderes Musulmanes y ancianos de los pueblos donde se construyen estas escuelas.

Hay tanto énfasis en nuestras iglesias fundamentalistas en negar la importancia de buenas obras con respecto a “ganarse la salvación,” (…no por obras, para que nadie se gloríe…) que se pierde muchas veces el concepto de buenas obras como testimonio de las bendiciones que Dios ha derramado sobre nosotros. A la mayoría de cristianos fundamentalistas que les he contado esta historia, su reacción ha sido preguntar por qué no se está usando este esfuerzo para proselitismo. Si no hay estadísticas de cuantas almas han sido salvadas, no están interesados.

Lo cual confunde el concepto de “buenas obras.”

Amarás a tu prójimo, sólo si se convierte a nuestra religión. Visitaremos las cárceles no por sencilla solidaridad humana sino como otro esfuerzo de evangelización.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.