Mercadeo Anónimo: El Timo de los Últimos Días

Tanto los Adventistas como los Testigos de Jehovah fracasaron públicamente al vaticinar la fecha exacta de la segunda venida de Cristo. Muchos de nosotros no podemos explicarnos como personas continúan asistiendo a esas iglesias.

Sin embargo, nosotros ni pestañeamos al proclamar, también, que ¡Jesús viene pronto!

Aquí hay un problema de congruencia, de ser consecuentes. Si vamos a criticar unas sectas que se han equivocado por escasos 100 años, ¿qué hacemos con el Cristianismo tradicional, que lleva casi dos mil años predicando: “De cierto les digo, que todo esto sucederá antes de que pase esta generación.” Mateo 24:34? (Esas son nada menos que palabras de Jesús.)

Hoy día, se continúa usando este cuento de que estamos en los últimos días para asustar tanto a conversos como a inconversos. Si no puedo demostrarles que Dios es amor, que me da vida en abundancia, que hay ventaja en ser cristiano, entonces, más fácil amenazarlos con el Juicio Final.

“Pero hay terremotos, tsunamis, guerras y rumores de guerras, hambre, pestilencia y muerte por doquier. Claramente son señales de los últimos días.”

No. Esas mismas señales han existido por miles de años.

Y nada.

Más bien las estadísticas parecieran indicar que hoy día hay menos guerras, menos muertes por motivos de guerras, menos pobreza, menos hambre, menos pestes. Obviamente, todavía hay mucho que mejorar, pero comparado con los números hace cincuenta o cien años, vamos por buen camino. (Y las “señales” están disminuyendo.)

Vivir como si hoy fuera el último día es muy buena idea. Pero ponernos a meter miedo con eso, apuntándoles el dedo a todas esas “señales” es un engaño.

Es hora de aceptar lo obvio: Nadie sabe cuándo volverá Jesús. No hay forma de interpretar literalmente esos pasajes bíblicos que se refieren a los últimos días.

Es posible predicar que esperamos la segunda venida y estamos preparados AHORA MISMO sin tener que ponernos a manipular las “señales” que vemos hoy. Lo importante no es lo qué Jesús hará mañana, sino lo que yo hago hoy.

¿Qué es lo que estamos predicando? ¿Conversión por miedo, al estilo de los Conquistadores Españoles?

Mi Dios promete vida en abundancia, paz, amor, paciencia, benignidad (Gal 5:22.)

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Aquí los dejo con un tipo que lleva cuarenta años predicando el fin del mundo:

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,

Una respuesta to “Mercadeo Anónimo: El Timo de los Últimos Días”

  1. Tony Mel Says:

    Ricardo, gracias por escribir sobre esta confusión. En mi página escribo un poco sobre este tema.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: