Archive for 27 febrero 2011

Romanos 13 y la Revolución Árabe.

27 febrero, 2011

¡Fascinante! No fue hace muchos años que cuando alguna persona salía con una opinión en contra de Bush, o la invasión de Iraq, nos sacaban Romanos 13 como una forma de obligarnos a callar, a aceptar a nuestros gobernantes, a aceptar las malas excusas que se usaron para justificar la invasión .

Pero, apenas ganó Obama la presidencia, no se volvió a oír de este capítulo.

Siempre me he preguntado cómo interpretar este pasaje:

“Porque los gobernantes no están para infundir temor a los que hacen lo bueno, sino a los que hacen lo malo.” Rom 13:3 RV Contemporánea.

Tal vez debiéramos decirles eso a los manifestantes en Trípoli.

Esto ni siquiera era cierto en los tiempos de Pablo. Ciertamente no se estaba refiriendo a Herodes, ni al gobierno de ocupación de Pilato. Ni a las fuerzas que arrasaron a Jerusalén.

“Todos debemos someternos a las autoridades, pues no hay autoridad que no venga de Dios. Las autoridades que hay han sido establecidas por Dios.” Rom 1:1

He oído explicar que si la autoridad se opone a lo establecido por Dios, entonces no hay que obedecerla.

Pero eso no es lo que dice Romanos 13:2: “Por lo tanto, aquel que se opone a la autoridad, en realidad se opone a lo establecido por Dios, y los que se oponen acarrean condenación sobre ellos mismos.”

Cualquier ayuda en cómo interpretar este pasaje para que signifique exactamente lo contrario de lo que dice será infinitamente agradecida.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.

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Como hacer lo que nos da la gana

20 febrero, 2011

“Ricardo, estás manipulando las escrituras como una excusa para hacer lo que te da la gana.”

ADVERTENCIA: Lo que sigue es una conversación sobre cuáles atributos humanos darle a Dios.

Estaba oyendo una canción en la estación de radio Cristiana donde la cantante decía “Sin tí [Dios] no soy nada. Nada puedo hacer si no me estás guiando a cada paso.”

Si mi hijo me cantara esas líneas, mi reacción sería: “¡Fracasé!” (O por lo menos pensaría que mi hijo necesita madurar mucho más.) ¡Cuanto más nuestro Padre Celestial!

Cuando me pongo a pensar en Cristianos que conozco, que respeto porque sus vidas son ejemplo de cómo quisiera vivir yo, lo que descubro es que son personas que aunque leen la biblia, van a la iglesia y tienen una vida de oración activa, no son gente que anda blandiendo la biblia como una espada de dos filos, sino que calladamente su vida misma afecta a todos los que están a su alrededor. No son gente que está juzgando continuamente lo que otros hacen, que tienen el dedo permanentemente apuntando hacia afuera, sino mas bien son gente con curiosidad de ver lo que otros han pensado, o descubierto en su camino espiritual. Son gente con los brazos abiertos.

Son gente que hace lo que les da la gana.

Hay muchas cosas que quisiera que mi hijo hiciera. Pero más que nada, quiero que mi hijo se aproveche de los talentos que Dios le ha dado, tal vez en formas que a mí no se me ocurrirían nunca. Quiero que mi hijo haga lo que le dé la gana. En ese proceso cometerá muchos errores. (Al igual que su padre.) Quiero que no se desanime, que no se rinda a las presiones de amigos, de su trabajo, de sus estudios. Quiero que encuentre su propia forma de vivir que sea consecuente con sus creencias.

Para mí lo peor sería que tenga que estar llamándome continuamente a preguntarme qué es lo que yo quisiera que el hiciese.

Pero hay un estilo de religión que se dedica a esto precisamente: A escudriñar las escrituras buscando reglas de conducta que obedecer. Aunque Dios nos dio libre albedrío, y nos promete vida en abundancia, estas iglesias se dedican a llenar la semana con actividades en las cuales ocupar a su congregación. Para ellos la forma de probar cuanto amamos a Dios es cuantas veces por semana vamos a la iglesia, cuantas veces leemos la biblia, cuantas veces oramos. Al punto que no tenemos tiempo para nada más.

Es un estilo de vida fácil. Sencillamente nos dedicamos a obedecer y punto. Eso no es vida. Mucho menos “Vida en Abundancia.”

En la biblia tenemos caso tras caso de profetas que se levantaron para decirle al pueblo y a sus líderes -religiosos tanto como políticos- que amar a Dios no significa obedecer ciegamente sus mandamientos.

Pero si obedecer mandamientos no es la respuesta, ¿Cómo demostramos nuestro amor a Dios? Si no podemos usar la biblia como una lista grande de mandamientos, ¿para qué vamos a leer las escrituras?

¿No hay un peligro instando a todos a que hagan lo que les da la gana? ¿Qué pasa si mi hijo decide obedecerme en este consejo?

Es asunto de madurez.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.

Como Controlar a Dios

13 febrero, 2011

Pregunta:

“Si como dices tú, ni tu ni yo podemos afirmar categóricamente que ‘La Biblia que mis expertos preferidos han escogido es LA versión oficial de Dios’, entonces, ¿qué alternativa tenemos?”

“Hay tantas iglesias, ¿cuál es la verdadera, cómo podemos saber que la iglesia a la que vas es LA verdadera iglesia…?”

No es la Biblia la que salva. Tampoco la iglesia.

En mi casa tengo como diez controles remotos. Son un síntoma de mi esfuerzo por controlar todo lo que toco. El número de relojes, alarmas, calendarios, y tanto más. La tecnología nos está dando, a un paso cada vez más acelerado, más control de nuestra vida, de nuestro medio ambiente, de nuestro futuro. O eso es lo que quisiéramos creer.

Hoy día estamos viendo al gobierno de los Estados Unidos que no haya qué hacer con la situación en Egipto, ya que no tiene ningún control sobre lo que está ocurriendo. Por mientras, lleva ya diez años en guerras tanto en Iraq como en Afganistán, insistiendo en que primero van a controlar la situación, antes de pasarle ese control a alguna persona de confianza… (Sueños de opio.)

Es casi imposible, para la mayoría de nosotros sencillamente soltar las riendas, abandonar nuestra ilusión de que tenemos control. (O que deberíamos tenerlo.) Lo mismo le pasó a Nicodemo y al joven rico. Los Fariseos querían controlar el favor divino por medio de reglas y costumbres.

Es casi inevitable nuestra obsesión con memorizarnos los libros que hemos declarado como sagrados y con cumplir los requisitos que los líderes de nuestras iglesias hayan inventado. Es paradójico que aunque la Iglesia Protestante predica una relación personal entre cada uno de nosotros y un ser infinitamente grande, La Iglesia todavía preferiría mantener el control, dictar como es que Dios va a hacer las cosas, aprobar los caminos que puede utilizar Dios para hablarnos a nosotros.

¿Qué ganamos si pudiéramos afirmar que la versión de la biblia que mi iglesia ha escogido es LA VERSION INERRANTE DE DIOS? (Y que mi iglesia es la IGLESIA OFICIAL DE DIOS.)

Ganamos control.

Muchos cristianos quisiéramos tener un control de calidad. Control sobre cuál es la Iglesia Correcta, la Biblia Correcta, las Doctrinas Correctas, la Vida Correcta.

Y Jesús nos dice: Es hora de vivir por Gracia y no por Leyes.

Dios se manifiesta en nuestras vidas a pesar de todos nuestros esfuerzos de control.

No es asunto de alegar que mi versión (y solo mi versión) es la versión oficial de Dios.

Nuestra alternativa es amar primero, preguntar después. Amar a Dios. Amar al prójimo.

Nuestra alternativa es buscar primeramente el Reino de Dios y su justicia en nuestro aliento, en nuestro corazón, en nuestros pensamientos.

Tenemos que oír, también, lo que Dios nos dice a través de nuestros hermanos, la iglesia, lo que han escrito otros, sabiendo perfectamente que ninguno de nosotros tiene LA VERDAD ABSOLUTA, y que no nos queda otra que oírnos entre nosotros, humildemente, buscando esa chispa divina que Dios ha puesto en cada uno de nosotros. (“Mi pequeñita luz, no deja de brillar.”)

Favor no tomar mis palabras como si yo estuviera redactando una nueva ley. Es mi opinión. Es la inquietud que Dios ha puesto en mi corazón. Juntos, tal vez, podamos acercarnos un poco más a la Voluntad Divina. Citamos mucho 2Tim3:16 “Toda escritura tiene el aliento de Dios.” Pero ignoramos que Dios le dio Su Aliento a Adán, y por consiguiente a nosotros mismos.

Tenemos que poder leer las escrituras (cualquier versión) sin convertirlas en un ídolo. Dios nos habla a través de cualquier versión de la Biblia o a través de cualquier cosa. Tenemos que poder buscar a Dios en cualquier iglesia. Dios no es sordo. Dios nos oye sin importar si estamos en la iglesia más “correcta” o la más “equivocada,” en campo santo o en el rincón de una cantina.

La iglesia Católica Romana trata de predicar la AUTORIDAD DE LA IGLESIA. Para eso tratan de demostrar una línea de sucesión apostólica que viene del Apóstol Pedro mismo. El problema es que esa línea de sucesión tiene más huecos que un colador.

La Iglesia Protestante –para llevarle la contraria a la Iglesia Católica- trata de basarse en la AUTORIDAD DE LA BIBLIA. El problema es que no hay forma de separar la biblia de la tradición de la Iglesia (Católica.) Y a lo más que podemos llegar es a una aproximación de los originales -que no tenemos.

No estoy sugiriendo botar ni las biblias ni las iglesias, por muy imperfectas que sean. Lo que estoy sugiriendo es que son solo instrumentos imperfectos que Dios usa para guiarnos. Si no hubieran biblias, si no hubieran iglesias, hasta las piedras clamarían.

Nuestra fe se basa en vez en una experiencia personal, totalmente subjetiva.

Es hora de pasarle el control remoto a Dios.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.

Nada hará que Dios te ame menos

6 febrero, 2011

Hace un par de semanas Miguel, el Perro , nos regalo un video que he estado repasando a diario desde entonces, y que refleja las palabras que no he tenido para explicar el estribillo mío de “Dios me ama tal como soy.”

Gracias Miguel. Gracias Rob Bell.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.