Posts Tagged ‘Adoracion’

Comunión Anónima

10 abril, 2011

“23 Yo recibí del Señor lo mismo que les he ensenado a ustedes: Que la noche que fue entregado, el Señor Jesús tomó pan,” 1Cor11:23 Versión Reina Valera Contemporánea.

Fácilmente uno de los pasajes más conocidos en la iglesia Cristiana. Los católicos, episcopales y ortodoxos lo repiten en cada misa. Los protestantes lo leen, seguido por un sermón sobre el tema, por lo menos una vez al mes.

Fácilmente uno de los pasajes más mal-interpretados. (Y aquí les va otra mala interpretación.)

Los católicos le hacen énfasis a la transformación del pan en el cuerpo de Cristo. Los protestantes le hacemos mucho más énfasis al versículo 27: “Así que cualquiera que coma este pan o beba esta copa del Señor de manera indigna será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.” Más que “en memoria de Él,” se pasa todo ese servicio meditando sobre nuestros pecados.

En ambos casos hay una interpretación cuasi-mágica del pasaje. La hostia se convierte en Cuerpo de Cristo mágicamente. Si participamos indignamente del pan y el vino (Jugo de uvas para los protestantes,) nos vamos a enfermar, debilitar o morir. (ver 1Cor11:30)

Seguimos leyendo este pasaje día a día, mes a mes, aunque sabemos que no es cierto. Técnicamente nadie es digno de acercarse a la mesa del Señor. A diario vemos morir a nuestros hermanos más consagrados, a la vez que los más sinvergüenzas ahí están, participando de la Santa Cena como si nada.

La primera vez que asistí a una de esas iglesias que invitan a TODOS los presentes a participar de la cena, casi me caigo de espaldas. Porque yo tuve que declarar públicamente mi fe en Jesús, cualificar para la clase de bautismo, tres cartas de recomendación, llevar la clase, bautizarme, y ser aceptado como miembro de la iglesia antes de poder tomar el pan y la copa en mi iglesia. Y durante todo este tiempo tenía que cuidarme de que no me vieran andando con malas gentes, haciendo cosas que pudieran considerarse como piedras de tropiezo para otros creyentes y un sinfín de reglas y regulaciones.

Y poco a poco, esta ceremonia fue cambiando para dejar de ser “en memoria de mí.”

Ya no creo en esa iglesia. Ese no es mi Jesús.

Mi nombre es Ricardo. Mi pequeñita luz, no deja de brillar.

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¿Qué significa eso de Amar a Dios?

6 marzo, 2011

No tengo la respuesta. Esta es una versión editada de mi conversación con Renton. Ayúdeme a pensar sobre este tema. Donde dos o tres estamos reunidos en Su Nombre…

Renton pregunta: ¿De qué manera amas a Dios?

Trato de que mi vida entera sea una ofrenda de amor a Dios. En cada aliento, cada paso, cada pensamiento, trato de tener a Dios como mi guía.

Renton: “Eso no contesta mi pregunta. Puedes seguir los pasos del Buda, sin amarle más que a ti mismo. ¿De qué manera amas a Dios? ¿Amas a Dios a través de Jesús?”

No estoy seguro que esa sea la misma pregunta. Dios no es el viejo con barba, pintado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Pero Dios tampoco es exclusivamente Jesús. Tenemos que meditar sobre nuestro concepto de Dios. ¿Quieres que diga las palabras mágicas, que creo en Jesús como mi único y suficiente salvador, que no hay otro mediador entre Dios y los Hombres? Volvemos al mismo asunto de definiciones.

Renton: “Ricardo, ¿quieres a Jesús? La pregunta es muy fácil de contestar. No te estoy preguntando si lo ves como tu Salvador personal, tu Dios, tu… te pregunto si le quieres. Yo le quiero sin saber por qué. Sé que me salvó, que ocupó mi lugar y el resto de lo que es la historia más loca y maravillosa jamás contada, no obstante, no le quiero como pago por ello. Le quiero y punto. Cuando te enamoras no sabes por qué. Amas y punto.”

Si Jesús es Dios, entonces ¿cuál es la diferencia entre amar a Dios y amar a Jesús? No tiene sentido hablar de un “mediador.”

Renton: “Jesús es mediador porque solo estando en él -y se está por fe- podemos acceder a Dios. Solo cuando estamos en él, estamos sin pecado, y dado que donde hay Santidad, no puede haber pecado, o estamos en Jesús, o no hay manera de llegar a Dios. ¿Por qué te complicas tanto?”

Me complico tanto porque siento que las imágenes que heredamos de nuestras tradiciones se han convertido en idolatría. No te voy a decir que tengo todo resuelto, que entiendo cómo explicar el Ruash (Aliento) Divino. (Otra definición antropocéntrica.) No estamos hablando de un Dios “Super-Rey,” o de un Dios “General de los Ejércitos.” Estas definiciones siguen siendo antropocéntricas.

Qué hacemos con 1Juan5:3 “Este es el amor a Dios, que obedezcamos sus mandamientos.”

Es tan fácil convertirnos en Fariseos, (o Judíos ortodoxos, obedeciendo 613 Mitzvoh,) tratando además de obedecer cualquier cantidad de “mandamientos” que se nos ocurra encontrar en el NT… Pero empezamos casi inmediatamente a desechar “mandamientos” que -según nosotros- no tenemos que obedecer. No queda otra que depender de decisiones humanas, basadas más que nada en nuestra tradición religiosa-cultural, sobre cuales mandamientos creemos que son importantes obedecer. (¿Cuántos de nosotros hemos vendido todo lo que tenemos y se lo hemos dado a los pobres?)

Esto se convierte rápidamente en tratar de ganarnos el amor de Dios.

Parte del problema viene del “Teísmo” que todos, de una forma u otra tenemos. (Darle a Dios atributos humanos.) En la prehistoria humana, se le daban a Dios atributos de cacique o de Rey. Entonces la forma de ganarnos al rey era abyección absoluta (servilismo.)

¿Cómo se ama a un ente que mantiene unidos los átomos? (incluyendo los átomos en mi cuerpo.) ¿Cómo se ama un ente que está por fuera del tiempo y la distancia, pero que a la vez es parte de todo lo que soy, todo lo que hago, es la fuerza que mantiene la tensión en cada átomo?

Pasé gran parte de mi vida en iglesias protestantes en que nos dedicábamos a adorar y a alabar a Dios hora tras hora. La forma de medir cuánto amábamos a Dios era cuánto tiempo pasábamos en la iglesia. Hubo un tiempo en que pasaba un promedio de más de dos horas diarias en la iglesia.

Por ahora no le veo el sentido a nada de eso. ¿Alguien quiere acercarse con su pequeñita luz, para ayudar a iluminar el tema?

Cada vez que oigo esta canción me acuerdo de Melvin.

Frases Vacias

26 septiembre, 2010

“Cuando ustedes oren, no sean repetitivos, como los paganos, que piensan que por hablar mucho serán escuchados.” Mateo 6:7 (Versión Reina Valera Contemporánea.)

Por mientras, en nuestras iglesias se oye:
“Amantísimo Padre Celestial, venimos una vez más a tu santo templo, a honrar el nombre sobre todo nombre, a adorar al rey de reyes y señor de señores…”

Una de las diferencias que notamos inmediatamente cuando Protestantes vamos a una misa Católica es que al final del Padre Nuestro, la misa católica no dice “Porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén.”

No es hasta hoy, que estoy escribiendo esto, que noto que en la versión Reina Valera Contemporánea esa frase final está en paréntesis, con una nota que dice “Se haya sólo en mss. tardíos.”

Obviamente, si Las Sociedades Bíblicas decidieran quitar esa frase del todo, serían boicoteados por una gran cantidad de denominaciones Protestantes. Más importante que La Verdad, parecieran ser las implicaciones económicas… Aunque tal vez no. En inglés, más de la mitad de las versiones en las librerías ya no tienen esa frase final. (O la tienen en paréntesis, también.)

Parece que la tradición de agregar frases vacías viene desde siempre.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

¿Qué es Esencial?

19 septiembre, 2010

¿Cuando lleguemos a las puertas del cielo, qué va a tener San Pedro en la lista de creencias que son absolutamente necesarias para poder entrar? (Sin meternos mucho en lo que tenemos que HACER, según Mateo 25.)

Algunos ultra-Calvinistas nos dicen que no podemos creer nada, que todo es producto de Dios mismo, que sólo si a Él le place, Él nos hará creer lo que Él quiera, y de esa forma Dios salvará a unos pocos, y condenará al resto al fuego lento. (Soli Deo Gloria.)

Muchos Fundamentalistas Protestantes afirman que además de creer que Jesús es nuestro Salvador, tenemos que pedirle que entre en nuestro corazón, tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados, y tenemos que cambiar, tratando de vivir una vida santa, agradable a Dios. PERO, la lista no para allí. La lista de requisitos sigue y sigue: Tenemos que creer que en la doctrina de la Infalibilidad Bíblica, (de la biblia de 66 libros, solamente,) el nacimiento virginal, el sacrificio expiatorio de Jesús, la resurrección física, una creación Divina de sólo siete mil años luz, un juicio final, un Dios en tres personas, un cielo y un infierno. La lista de doctrinas que parecieran ser esenciales sigue y sigue.

En el mundo Católico Hispano-hablante, hay un dicho: “Dios nos coja confesados,” que tiene una tradición que viene desde los primeros siglos de la era cristiana. El Emperador Justiniano, a propósito, se esperó hasta su lecho de muerte para “convertirse” oficialmente, decir las palabras mágicas, confesar sus pecados, y recibir la extrema unción, al momento en que, según él, ya no podía pecar más.

¿Cuánto de todo eso es verdaderamente esencial?

Es mi humilde opinión que la premisa inicial no es con la que debiéramos empezar. Eso de preocuparnos por el futuro, me suena a superfluo. Mirad los lirios del campo… Todavía peor: si mis acciones hoy no nacen de mí propio albedrío, sino que se deben a una amenaza divina, ¿de qué valen?

La pregunta debiera ser ¿qué es esencial para mi vida hoy?

Después de muchas discusiones sobre este tema que he tenido a través de años, los dos puntos que sobreviven son: Amar a Dios, Amar al prójimo.

“Pero,” me dicen algunos, “si eso fuera lo único que es esencial, entonces un montón de herejes terminarían en el cielo con nosotros…”

Sí. Hasta algunos Samaritanos encontraremos allí. Y algunos Mormones y Testigos de Jehovah. Y uno que otro Bautista. (“No todo el que dice Señor, Señor…”)

Pero qué hacemos con 1Juan5:3 “Este es el amor a Dios, que obedezcamos sus mandamientos.”

Hacemos lo que todas las iglesias hacen: aunque los Judíos Ortodoxos han encontrado 613 mandamientos sólo en el Antiguo Testamento, la mayoría de nosotros ignoramos esa lista, o los explicamos por medio de razonamientos históricos, sociológicos o científicos para concluir que el Amor a Dios es mucho más sencillo de lo que parece indicar La Biblia.

Algunos, inclusive encontramos versículos -en la ley,- para apoyar nuestra teoría que ahora vivimos por gracia, no por leyes. Pero el hecho mismo de buscar justificar la Gracia por medio de la Ley…

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Reglas de Discusión

5 septiembre, 2010

Esto lo escribí hace más de diez años, para otras conversaciones que tenía en aquel entonces.

1. LA VERDAD. Yo no tengo LA VERDAD. Usted tampoco. Con la ayuda de Dios, estas conversaciones tal vez nos ayuden a acercarnos un poco.
2. FE. A fin de cuentas, no puedo explicar mi FE. A veces mi fe es cambiada a través de LA RAZON. Pero es más a menudo que mis razonamientos son afectados por mi fe. Esto quiere decir que a veces no puedo aceptar premisas, hechos o razonamientos que van en contra de mi fe, no importa cuán ilógico o contradictorio le parezca a usted. Siguiendo la regla de oro, necesito respetar su fe de la misma manera que quiero que mi fe sea respetada.
3. DIALOGO. Tratare de presentar MI punto de vista de la forma más honrada que pueda. Tratare de oír SU punto de vista de la misma forma. Afirmaciones tales como “Dios dice…” o aun “La Biblia claramente dice…” no ayudan al diálogo. Ver el punto siguiente.
4. LAS ESCRITURAS. No importa su posición acerca de la doctrina de la inerrancia. (A menos que este sea el punto específico de nuestra discusión.) No importa cual versión o idioma usted prefiere. No importa si usted prefiere 66 libros o 79. Lo que importa es que lo que usted entiende de su lectura es SU interpretación. Es posible que otros creyentes, con toda honradez, lleguen a conclusiones opuestas basadas en la lectura del mismo pasaje.
5. DESACUERDOS. Desde el mismo principio de la iglesia hemos tenido la mala costumbre de tratar de apedrear o quemar a cualquier otro cristiano que no esté de acuerdo con nosotros. (El mismo Pablo tuvo que salir huyendo de Jerusalén.) Acusar a aquellos que no interpretan la biblia igual que nosotros de ser agentes de Satanás no es conducente hacia tener un diálogo constructivo. Habrán muchas conversaciones en las cuales no lleguemos a un acuerdo ni hoy ni el próximo año. Hay desacuerdos dentro de la iglesia de Cristo que llevan miles de años. Tenemos que poder aceptar que otros Cristianos, con las mejores intenciones, pueden tener opiniones distintas, sin ponernos a cuestionar su honradez, su salvación misma o su amor a Dios.
6. ERUDICION. Hemos sido bendecidos en estas conversaciones con individuos con un alto calibre de educación teológica, que nos ayudan a esclarecer algunos puntos con su información y sus análisis. PERO, en asuntos de FE, todos estamos por igual. Si Dios le habló a Balan por medio de un burro, ciertamente nos puede hablar por medio suyo y por medio mío.

Alabanzas Anónimas

29 agosto, 2010

Mi hijo tiene un juego de video llamado Black and White http://lionhead.com/Games/BW2/Default.aspx en donde uno juega a ser un dios bueno o un dios malo. Parte de la estrategia del juego consiste en una combinación de ayudarle a sus criaturas, o impresionarlas con rayos y truenos, o aterrorizarlos con actos de destrucción. Es realmente triste ver en el juego a las criaturas haciendo rituales de alabanza hacia ese dios omnipotente del cual dependen totalmente para su protección.

Si yo fuera dios, ¿para qué quiero que mis hormigas me alaben?

En todas las culturas y civilizaciones, el hombre siempre ha buscado la forma de pedir el favor de sus dioses, ya sea por ceremonias, sacrificios, votos o promesas.

¿De que le sirve a Dios que nosotros, criaturas insignificantes, en esta esquina del universo, estemos tratando de alabar una grandeza que nuestras mentes no tienen forma de comprender?

¿De qué nos sirve a nosotros?

Hace un año o dos, nuestra instructora de Yoga nos invitó a una conferencia de su gurú. Era una conferencia en idioma hindú sobre Chakras y otros conceptos pre-científicos. Antes de la conferencia pasamos como media hora meditando y repitiendo unos palabras en hindú que me recordaban los “Ramalamadingdong” de las canciones de “Do-op” de los años 50s.

Esa media hora también me recordó estar en mi iglesia fundamentalista cantando una y otra vez “Al Rey de los Siglos,” como en un trance.

Y me puso a pensar: ¿Cuál es la diferencia entre ponerse en un trance alabando a “Dios,” o por medio de repetir unas palabras en lenguas extrañas?

El concepto de la alabanza tendría que ponerlo como un ejemplo en La Biblia de crear un dios a imagen y semejanza nuestra. Es una vez más, tratar de ganarnos el favor de un ente que no entendemos.

A los que me dicen que no estamos tratando de ganar nada, les pregunto: Entonces, ¿qué tal si eliminamos totalmente la alabanza de nuestros cultos? Quedaría desbalanceada la liturgia: sería entonces solo pedir y pedir.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.