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Y ahora qué?

24 abril, 2011

Kubler Ross habla de cinco etapas de Duelo: 1) Negación / Aislamiento, 2) Ira, 3) Negociación, 4) Depresión y 5) Aceptación. No hay un tiempo definido de cuanto se pasa en una etapa antes de pasar a la siguiente. Además, no es un proceso lineal. Es posible que el proceso incluya saltos hacia adelante y hacia atrás.

Llevo treinta y cinco años de haber salido de mi iglesia fundamentalista. Aunque había escrito uno que otro borrador de las ideas que he expuesto a través del último año, no es hasta hace un año que los empecé a escribir y publicar, sistemáticamente, semana a semana, que siento que he pasado de Aislamiento, a Ira, y ahora, no sé si a un poco de Depresión y/o Aceptación. Habrá que ver.

El hecho de que le he perdido las ganas de seguir echándole pestes a todas las cosas que considero equivocadas del Fundamentalismo es para mí un paso gigantesco hacia adelante.

Es hora de explorar, con la ayuda de Dios, qué papel es el que juego en este gran plan de Dios.

En esto sé que no estoy solo.

Hay un grupo de blogueros que he notado han estado bregando con estas etapas de su propia forma. Siento que hemos estado imitando a Jacob en su lucha libre con el ángel, negándonos a parar hasta que Dios nos de su Bendición. En ese proceso siento estoy con Miguel el Perro, en el Norte de México, Anyul
en Venezuela, Abel en Perú, y muchos más.

Hoy, Domingo de Resurrección, siento que mi vida ha dado un giro. Quiero dirigirme hacia rumbos desconocidos.

Es hora.

Mi nombre es Ricardo. Mi pequeñita luz, no deja de brillar.

Traté de poner otra canción de Sabina, que me viene muy a la memoria en estos días, pero pareciera que han cambiado el sistema en youtube, van a tener que ir a buscarla:. AQUI,

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¿Qué significa eso de Amar a Dios?

6 marzo, 2011

No tengo la respuesta. Esta es una versión editada de mi conversación con Renton. Ayúdeme a pensar sobre este tema. Donde dos o tres estamos reunidos en Su Nombre…

Renton pregunta: ¿De qué manera amas a Dios?

Trato de que mi vida entera sea una ofrenda de amor a Dios. En cada aliento, cada paso, cada pensamiento, trato de tener a Dios como mi guía.

Renton: “Eso no contesta mi pregunta. Puedes seguir los pasos del Buda, sin amarle más que a ti mismo. ¿De qué manera amas a Dios? ¿Amas a Dios a través de Jesús?”

No estoy seguro que esa sea la misma pregunta. Dios no es el viejo con barba, pintado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Pero Dios tampoco es exclusivamente Jesús. Tenemos que meditar sobre nuestro concepto de Dios. ¿Quieres que diga las palabras mágicas, que creo en Jesús como mi único y suficiente salvador, que no hay otro mediador entre Dios y los Hombres? Volvemos al mismo asunto de definiciones.

Renton: “Ricardo, ¿quieres a Jesús? La pregunta es muy fácil de contestar. No te estoy preguntando si lo ves como tu Salvador personal, tu Dios, tu… te pregunto si le quieres. Yo le quiero sin saber por qué. Sé que me salvó, que ocupó mi lugar y el resto de lo que es la historia más loca y maravillosa jamás contada, no obstante, no le quiero como pago por ello. Le quiero y punto. Cuando te enamoras no sabes por qué. Amas y punto.”

Si Jesús es Dios, entonces ¿cuál es la diferencia entre amar a Dios y amar a Jesús? No tiene sentido hablar de un “mediador.”

Renton: “Jesús es mediador porque solo estando en él -y se está por fe- podemos acceder a Dios. Solo cuando estamos en él, estamos sin pecado, y dado que donde hay Santidad, no puede haber pecado, o estamos en Jesús, o no hay manera de llegar a Dios. ¿Por qué te complicas tanto?”

Me complico tanto porque siento que las imágenes que heredamos de nuestras tradiciones se han convertido en idolatría. No te voy a decir que tengo todo resuelto, que entiendo cómo explicar el Ruash (Aliento) Divino. (Otra definición antropocéntrica.) No estamos hablando de un Dios “Super-Rey,” o de un Dios “General de los Ejércitos.” Estas definiciones siguen siendo antropocéntricas.

Qué hacemos con 1Juan5:3 “Este es el amor a Dios, que obedezcamos sus mandamientos.”

Es tan fácil convertirnos en Fariseos, (o Judíos ortodoxos, obedeciendo 613 Mitzvoh,) tratando además de obedecer cualquier cantidad de “mandamientos” que se nos ocurra encontrar en el NT… Pero empezamos casi inmediatamente a desechar “mandamientos” que -según nosotros- no tenemos que obedecer. No queda otra que depender de decisiones humanas, basadas más que nada en nuestra tradición religiosa-cultural, sobre cuales mandamientos creemos que son importantes obedecer. (¿Cuántos de nosotros hemos vendido todo lo que tenemos y se lo hemos dado a los pobres?)

Esto se convierte rápidamente en tratar de ganarnos el amor de Dios.

Parte del problema viene del “Teísmo” que todos, de una forma u otra tenemos. (Darle a Dios atributos humanos.) En la prehistoria humana, se le daban a Dios atributos de cacique o de Rey. Entonces la forma de ganarnos al rey era abyección absoluta (servilismo.)

¿Cómo se ama a un ente que mantiene unidos los átomos? (incluyendo los átomos en mi cuerpo.) ¿Cómo se ama un ente que está por fuera del tiempo y la distancia, pero que a la vez es parte de todo lo que soy, todo lo que hago, es la fuerza que mantiene la tensión en cada átomo?

Pasé gran parte de mi vida en iglesias protestantes en que nos dedicábamos a adorar y a alabar a Dios hora tras hora. La forma de medir cuánto amábamos a Dios era cuánto tiempo pasábamos en la iglesia. Hubo un tiempo en que pasaba un promedio de más de dos horas diarias en la iglesia.

Por ahora no le veo el sentido a nada de eso. ¿Alguien quiere acercarse con su pequeñita luz, para ayudar a iluminar el tema?

Cada vez que oigo esta canción me acuerdo de Melvin.

Como Controlar a Dios

13 febrero, 2011

Pregunta:

“Si como dices tú, ni tu ni yo podemos afirmar categóricamente que ‘La Biblia que mis expertos preferidos han escogido es LA versión oficial de Dios’, entonces, ¿qué alternativa tenemos?”

“Hay tantas iglesias, ¿cuál es la verdadera, cómo podemos saber que la iglesia a la que vas es LA verdadera iglesia…?”

No es la Biblia la que salva. Tampoco la iglesia.

En mi casa tengo como diez controles remotos. Son un síntoma de mi esfuerzo por controlar todo lo que toco. El número de relojes, alarmas, calendarios, y tanto más. La tecnología nos está dando, a un paso cada vez más acelerado, más control de nuestra vida, de nuestro medio ambiente, de nuestro futuro. O eso es lo que quisiéramos creer.

Hoy día estamos viendo al gobierno de los Estados Unidos que no haya qué hacer con la situación en Egipto, ya que no tiene ningún control sobre lo que está ocurriendo. Por mientras, lleva ya diez años en guerras tanto en Iraq como en Afganistán, insistiendo en que primero van a controlar la situación, antes de pasarle ese control a alguna persona de confianza… (Sueños de opio.)

Es casi imposible, para la mayoría de nosotros sencillamente soltar las riendas, abandonar nuestra ilusión de que tenemos control. (O que deberíamos tenerlo.) Lo mismo le pasó a Nicodemo y al joven rico. Los Fariseos querían controlar el favor divino por medio de reglas y costumbres.

Es casi inevitable nuestra obsesión con memorizarnos los libros que hemos declarado como sagrados y con cumplir los requisitos que los líderes de nuestras iglesias hayan inventado. Es paradójico que aunque la Iglesia Protestante predica una relación personal entre cada uno de nosotros y un ser infinitamente grande, La Iglesia todavía preferiría mantener el control, dictar como es que Dios va a hacer las cosas, aprobar los caminos que puede utilizar Dios para hablarnos a nosotros.

¿Qué ganamos si pudiéramos afirmar que la versión de la biblia que mi iglesia ha escogido es LA VERSION INERRANTE DE DIOS? (Y que mi iglesia es la IGLESIA OFICIAL DE DIOS.)

Ganamos control.

Muchos cristianos quisiéramos tener un control de calidad. Control sobre cuál es la Iglesia Correcta, la Biblia Correcta, las Doctrinas Correctas, la Vida Correcta.

Y Jesús nos dice: Es hora de vivir por Gracia y no por Leyes.

Dios se manifiesta en nuestras vidas a pesar de todos nuestros esfuerzos de control.

No es asunto de alegar que mi versión (y solo mi versión) es la versión oficial de Dios.

Nuestra alternativa es amar primero, preguntar después. Amar a Dios. Amar al prójimo.

Nuestra alternativa es buscar primeramente el Reino de Dios y su justicia en nuestro aliento, en nuestro corazón, en nuestros pensamientos.

Tenemos que oír, también, lo que Dios nos dice a través de nuestros hermanos, la iglesia, lo que han escrito otros, sabiendo perfectamente que ninguno de nosotros tiene LA VERDAD ABSOLUTA, y que no nos queda otra que oírnos entre nosotros, humildemente, buscando esa chispa divina que Dios ha puesto en cada uno de nosotros. (“Mi pequeñita luz, no deja de brillar.”)

Favor no tomar mis palabras como si yo estuviera redactando una nueva ley. Es mi opinión. Es la inquietud que Dios ha puesto en mi corazón. Juntos, tal vez, podamos acercarnos un poco más a la Voluntad Divina. Citamos mucho 2Tim3:16 “Toda escritura tiene el aliento de Dios.” Pero ignoramos que Dios le dio Su Aliento a Adán, y por consiguiente a nosotros mismos.

Tenemos que poder leer las escrituras (cualquier versión) sin convertirlas en un ídolo. Dios nos habla a través de cualquier versión de la Biblia o a través de cualquier cosa. Tenemos que poder buscar a Dios en cualquier iglesia. Dios no es sordo. Dios nos oye sin importar si estamos en la iglesia más “correcta” o la más “equivocada,” en campo santo o en el rincón de una cantina.

La iglesia Católica Romana trata de predicar la AUTORIDAD DE LA IGLESIA. Para eso tratan de demostrar una línea de sucesión apostólica que viene del Apóstol Pedro mismo. El problema es que esa línea de sucesión tiene más huecos que un colador.

La Iglesia Protestante –para llevarle la contraria a la Iglesia Católica- trata de basarse en la AUTORIDAD DE LA BIBLIA. El problema es que no hay forma de separar la biblia de la tradición de la Iglesia (Católica.) Y a lo más que podemos llegar es a una aproximación de los originales -que no tenemos.

No estoy sugiriendo botar ni las biblias ni las iglesias, por muy imperfectas que sean. Lo que estoy sugiriendo es que son solo instrumentos imperfectos que Dios usa para guiarnos. Si no hubieran biblias, si no hubieran iglesias, hasta las piedras clamarían.

Nuestra fe se basa en vez en una experiencia personal, totalmente subjetiva.

Es hora de pasarle el control remoto a Dios.

Mi nombre es Ricardo. Dios me ama tal como soy.

Crítica Textual

30 enero, 2011

Esta semana Enrique publicó una serie de seis artículos echando pestes en contra de la Critica Textual y en contra de las Sociedades Bíblicas. Pareciera ser un esfuerzo más grande que solo un pastor, pero Enrique todavía no me ha contestado mis preguntas sobre sus fuentes. A continuación adjunto una versión de mi carta a Enrique.

Enrique,

Primero que nada, concuerdo contigo que nuestra primera prioridad es anunciar a Cristo.

Me preocupa que en tu esfuerzo por atacar la “Alta Crítica,” creo, estás confundiendo a algunos de tus lectores/oyentes. Me preocupa porque necesitamos mantener nuestra credibilidad a la hora de predicar las Buenas Nuevas de Cristo.

Dices: “No hay ninguna razón fundamentada para dudar de la veracidad de la Biblia.”

¿A cuál Biblia te refieres? ¿La de 66 libros? ¿La de 79 libros? ¿Cómo decidiste eliminar el Didache de tu Biblia?

La contestación lógica es que todos dependemos de expertos para ayudarnos en esas decisiones. A todos nos encantaría poder afirmar categóricamente que la biblia que tenemos en nuestras manos es LA VERDADERA PALABRA DE DIOS, que nos cayó del cielo. Desgraciadamente ese no es el caso.

Expertos cristianos llevan miles de años debatiendo versículo por versículo de miles de manuscritos, tratando de discernir -con la ayuda de Dios- cuál es la versión (de cada versículo,) más fiel a los originales. (Los originales que no tenemos.)

Una cosa es decir “Me gustan más estos expertos que aquellos.” Pero ni tu ni yo podemos afirmar categóricamente que “La Biblia que mis expertos preferidos han escogido es LA versión oficial de Dios.”

La realidad no es tan clara. Cualquier versión bíblica en donde hay más de un experto, resulta ser una mezcla: Hoy escogemos ciertos pasajes escogidos por los expertos ABC, y otros pasajes escogidos por los expertos DEF, pero los expertos cambian de opinión con el transcurrir de los años, a como se descubren nuevos manuscritos. Sería un poco más claro explicar esto, en vez de arriesgarnos a ser piedra de tropiezo para los creyentes que en el transcurso de su investigación bíblica averigüen la verdad de cómo se crean las versiones específicas. Ejemplo: Lutero quería quitar los Macabeos del Antiguo Testamento, así como Hebreos, Santiago y Apocalipsis del Nuevo Testamento.

No nos queda otra que depender de expertos para decidir cual canon escoger, cuales manuscritos, cuales traducciones y cuales interpretaciones.

II Timoteo 3:16 “Toda escritura es inspirada…” se encuentra en la Biblia Ortodoxa, la Biblia Católica, la Biblia Protestante, la Biblia Siria, La Biblia de los Mormones, y hasta en la Biblia de los Testigos de Jehovah. Y ahora, en las versiones publicadas por las Sociedades Bíblicas. Cada uno de los seguidores de esas Biblias quisiéramos alegar que “toda Escritura” incluye solo la versión específica que nuestra denominación ha escogido.

Si no podemos creer en las versiones que publican las Sociedades Bíblicas, ¿Cuál versión de la Biblia es la que has decidido es la VERDADERA Palabra de Dios? ¿Basado en cuáles expertos?

Hermano, con base en mis comentarios arriba, te pido que reconsideres tu aseveración: “No hay ninguna razón fundamentada para dudar de la veracidad de la Biblia. Las teorías “científicamente comprobadas” acerca de errores o cambios en la Biblia, no tienen en realidad ninguna evidencia histórica en su favor.”

Tenemos Antiguos Testamentos que se basan en La Septuaginta y Antiguos Testamentos basados en el Texto Masorético. Tenemos también Nuevos Testamentos con el Didache. Estas no son Biblias de una que otra secta. Son millones de Cristianos los que han encontrado a Cristo Jesús, Señor Nuestro, a través de sus páginas. Es muy posible que tu y yo tengamos opiniones distintas sobre varias doctrinas, pero estoy seguro que ambos creemos en el concepto de La Iglesia Invisible, en donde no importa la denominación específica (y por consiguiente el canon específico,) de los que lo adoran a Dios en Espíritu y en Verdad.

Lo cual le daría mucho más importancia a nuestra relación personal con nuestro Salvador que a una discusión entre expertos sobre cuál es LA versión sin errores.

Bendiciones,

Ricardo
https://fundanon.wordpress.com/

Esperando una señal:

Todo lo puedo en Cristo

31 octubre, 2010

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!” Fil 4:13

Este fue, creo, el primer versículo que me aprendí de memoria, a los seis o siete años. Patricia me pide comentar sobre este pasaje en un sermón de Cash Luna (ver Casa de Dios, 25 Octubre, 2010, http://enlace.unored.com/wordpress/?p=1000 )

Cash Luna, correctamente, lee el contexto empezando en el versículo 10, que básicamente dice: “Yo sé lo que es tener hambre y sé lo que es estar saciado, ser pobre o rico, y de cualquier forma, todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Cash lo contrapone a la oración de Proverbios 30, en donde dice: yo no sé vivir en abundancia, ni en escases, así que a mí me dan lo del día, o yo no puedo hacer nada.

Es posible aprender algo de los dos pasajes por separado, sin tener que preocuparnos de la aparente contradicción.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Continuamos pidiéndole a Dios por la salud de Gustavo Cerati, que continua en estado de coma.

Pedagogía del Opresor

24 octubre, 2010

Zaqueo era un opresor. Más que eso, era un colaborador. Y peor, se había enriquecido a costa de sus vecinos.

El subirse a un árbol no era sólo por ser de baja estatura. Aun hoy un colaborador en Palestina no se arriesga a caminar por entre una muchedumbre.

Por mientras el pueblo entero había salido a recibir a Jesús. Le tendrían preparada una recepción.

Algunos se sentirían despreciados, otros se sentirían decepcionados de que Jesús se quedara con el traidor. Al pedirle hospitalidad al opresor, Jesús se echó encima al pueblo entero que le estaba ofreciendo su hospitalidad.

Resulta entonces que no hay bases bíblicas para aquel himno que cantábamos tanto en la universidad: “Cuándo querrá el Dios del cielo, que la tortilla se vuelva.”

Dios está a favor de los oprimidos.

Pero también vino para los opresores.

Claro, que antes que subirle el nivel de estrés a Don Juan por el cual oramos que su operación para insertarse un marcapasos suceda sin contratiempos, http://juanstam.com/dnn/Blogs/tabid/110/BlogId/7/Default.aspx tenemos que recordar que ese pasaje, Lucas 18 y 19 empieza cuando Jesús sana a un mendigo ciego, definitivamente uno de los pobres más oprimidos de su tiempo.

En resumen, Jesús vino para salvar tanto a los opresores como a los oprimidos.

Me hubiera encantado decir que la idea para esta entrada es mía. Una vez más, viene de Kenneth E. Bailey, “Jesus through Middle Eastern Eyes.”

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Lógicamente, aquí tenia que haber puesto “La hierba de los Caminos” ya sea por Victor Jara o algún cantante de España de donde viene la canción originalmente. Pero aun hoy le tengo alergia a esa canción así que aquí les va una nueva versión de otra canción que cantábamos:

Buenas Intenciones

17 octubre, 2010

Los Fariseos tenían buenísimas intenciones.

Dios se apartó de nosotros, decían ellos, porque nosotros lo ignoramos primero. La única forma de asegurarnos de la bendición de Dios –nos dicen ellos- es si cumplimos Sus Mandamientos.

Con esas buenas intenciones, los Fariseos se dedicaron a proteger las escrituras, y a asegurarse de que las leyes se obedecieran AL PIE DE LA LETRA.

Estoy empezando a entender cómo se sentía Jesús cada vez que se le acercaban los Fariseos. Era la Policía Moral. Hoy día tenemos ejemplos en Irán y en Arabia Saudita. Es como un amigo mío, en la Nicaragua del dictador Somoza, cuando la Guardia Nacional le decomisó el libro “La Rebelión de las Masas,” pero le dejó “El Capital.”

En la actualidad tenemos un grupo pequeño pero muy activo de Cristianos, que se dedican a proteger las Sagradas Escrituras casi de la misma forma que los Fariseos.

Me preguntan adonde en las Sagradas Escrituras está escrito que “Dios me ama, tal como soy.” En vez de oír lo que sale de mi corazón, están poniendo su intelecto a trabajar horas extra buscando la herejía en lo que digo.

He tratado de explicarlo de diversas formas. Pero como no estoy dando un capítulo y versículo específico, no están satisfechos. (Ahora que lo pienso, en vez de contestarles con capitulo y versículo, Jesús le contestaba a los Fariseos en parábolas.)

Claro que si yo les citara versículos específicos, entonces brincarían de alegría porque tendrían la oportunidad de echarme en cara que estoy citando versículos de un libro que yo no creo que es infalible. Para ellos no es suficiente creer en los principios doctrinales contenidos en la biblia sino que es necesario, para su estilo de religión, declarar que la versión específica de la Biblia que ellos han escogido es totalmente sin error.

Mi estribillo “Dios me ama tal como soy” es parte una forma de recordarme a mí mismo que a pesar de todas mis ocurrencias Dios todavía me ama, y quiere lo mejor para mí. En parte es para recordarme que a pesar de tanta discusión teológica en la que me encanta meterme, la esencia de nuestro mensaje al mundo sigue siendo que Dios es Amor. Es parte un esfuerzo mío de humor, para los que están familiarizados con el movimiento de AA, y es también un poco de humor para los que crecimos cantando “Tal como soy,” himno tema, por muchos años, de las campañas evangelísticas de Billy Graham.

No es un resumen de mi teología. No es mi substitución de la Doctrina de Expiación, no es la negación de “arrepentirse y creer” que tanto quieren nuestros hermanos Calvinistas.

Las intenciones de los nuevos Fariseos son buenas. Pero se les escapa, creo yo, la esencia de lo que significa Dios, de lo que significa seguir a Jesús.

Claro que, al leer lo que acabo de escribir, es posible que alguna persona crea que yo estoy seguro, que sé exactamente lo que significa seguir a Jesús.

Cuando tenga esa certeza, les aviso.

Ah, me dicen, pero si no tenés esa certeza, ¿para qué queremos escuchar lo que tengás que decir?

Mi función es ser testigo de lo que Dios ha hecho, y continúa haciendo en mi vida. Es cosa tuya qué hacés con esa información.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Aquí los dejo con una canción interpretada por Dean Stevens, compañero mío de primer y segundo grado del Colegio Monterrey. (’59 y ’60) Dean, que vive en Boston, acaba de sacar un nuevo CD. http://www.deanstevens.com/ ¡Aflojen los $10!

El Pan Nuestro De Cada Día

10 octubre, 2010

“Cada día.” Resulta que no es fácil traducir EPIOUSIOS en Mateo 6:11 (y Lucas 11:3.) Según Kenneth E. Bailey en su libro “Jesus through Middle Eastern Eyes,” esa palabra en Griego pareciera haber sido inventada. EPIOUSIOS no existe en ningún otro lugar de la biblia, ni en ningún otro escrito contemporáneo a la biblia.

Para encontrarle el significado a esa palabra se ha tenido que buscar las traducciones al sirio, (Peshitta,) al copto, y al árabe. En esas versiones, hay cuatro sentidos:

1. El pan de hoy. (tiempo.)
2. El pan para mañana. (tiempo.)
3. Apenas el pan necesario para sobrevivir y no más. (cantidad.)
4. El pan que necesitemos. (cantidad.)

Aunque Strong es una concordancia, y no es claro de donde saca sus definiciones, dice “El pan de nuestra necesidad,” “El pan necesario para nosotros,” y “el pan continuo” (el pan que no se acaba.)

Claramente no se está pidiendo pastel, queque o el ciento por uno.

Dios me ama, tal como soy

3 octubre, 2010

Muy pocos de los que nos salimos de iglesias cristianas fundamentalistas lo hacemos porque ya no creemos en Dios.

En vez, nos vamos porque no soportamos la contradicción entre lo que se dice y lo que se hace.

Nos vamos porque nuestro esfuerzo de tratar de vivir una vida santa, agradable a Él, choca con un sinfín de reglas, regulaciones, leyes y control de parte de líderes y pastores que no viven sus propios principios.

Mi estribillo “Dios me ama tal como soy” es la reacción natural a tanta traba, tanto intento de control.

No estoy negando la necesidad de arrepentirnos y creer. Y de rendir el control de nuestras vidas a Dios.

Desgraciadamente, en muchas de nuestras iglesias esas dos palabras, (arrepentirnos y creer,) se manipulan para significar arrepentirse de cualquier postura que al pastor se le ocurra y creer cualquier cosa que se le ocurre al “ungido.” En casos menos extremos significa creer en un estilo específico de interpretación bíblica para probar doctrinas que nuestra denominación ha creado.

La promesa de Vida en Abundancia se convierte en Control en Abundancia. Cualquier intento de reclamar como nuestra la promesa de que “La Verdad nos hará Libres” es manipulada cruelmente y condenada como “Libertinaje” -palabra que jamás he oído usada fuera de las iglesias Protestantes de habla Hispana y que diversos pastores me la han definido de formas contradictorias.

Cualquier intento de reclamar el “Todo nos es Lícito” es apabullado con el “pero no todo conviene,” saltándonos de inmediato a una religión de conveniencias y apariencias que muy poco tiene que ver con nuestro llamado original a ser hijos de Dios. “Examinadlo todo” es cambiado a “Examinad solo lo que nuestra denominación ha decidido que es aceptable examinar.”

Algunos de nosotros pasamos por una etapa, vagando de iglesia en iglesia hasta que encontramos una en que sentimos que Dios nos puede hablar por medio de esa iglesia. Algunos de nosotros no tenemos ningún problema visitando nuestras iglesias fundamentalistas de vez en cuando, cantando una vez mas todos aquellos himnos tan preciosos, oyendo uno que otro buen sermón, PERO conscientes de que la iglesia no es mi hogar, soy peregrino aquí. (Esto es una referencia para los que todavía nos sabemos de memoria el “Himnos de la Vida Cristiana.”)

Pero entonces, muchos de nosotros no tenemos con quien hablar.

Nuestros amigos y familia que siguen en la iglesia están seguros de que nosotros ya hemos sido condenados, y no están dispuestos a hablar con el apóstata. Algunos están dispuestos a “perdonarnos” si volvemos. (Ah sí, y si nos arrepentimos y creemos…)

Por mientras, la mayoría de nuestros amigos que no van a una iglesia no tienen ningún interés en conversar sobre estos temas. “…si ya te fuiste de la iglesia, para que seguir con eso…”

Para esto quisiera que fuera este blog. Para hacer públicas algunas de las ideas descabelladas que se me ocurren y explorar si son de Dios o no, sin tener que preocuparnos del “qué dirán.”

Para buscar juntos la voluntad de Dios.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.

Busqué un video de don Pablo Pretiz tocando su selección de los “Himnos de la Vida Cristiana” pero no pude resistir darles este video de su hija María, cantando una de mis canciones favoritas.

Frases Vacias

26 septiembre, 2010

“Cuando ustedes oren, no sean repetitivos, como los paganos, que piensan que por hablar mucho serán escuchados.” Mateo 6:7 (Versión Reina Valera Contemporánea.)

Por mientras, en nuestras iglesias se oye:
“Amantísimo Padre Celestial, venimos una vez más a tu santo templo, a honrar el nombre sobre todo nombre, a adorar al rey de reyes y señor de señores…”

Una de las diferencias que notamos inmediatamente cuando Protestantes vamos a una misa Católica es que al final del Padre Nuestro, la misa católica no dice “Porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén.”

No es hasta hoy, que estoy escribiendo esto, que noto que en la versión Reina Valera Contemporánea esa frase final está en paréntesis, con una nota que dice “Se haya sólo en mss. tardíos.”

Obviamente, si Las Sociedades Bíblicas decidieran quitar esa frase del todo, serían boicoteados por una gran cantidad de denominaciones Protestantes. Más importante que La Verdad, parecieran ser las implicaciones económicas… Aunque tal vez no. En inglés, más de la mitad de las versiones en las librerías ya no tienen esa frase final. (O la tienen en paréntesis, también.)

Parece que la tradición de agregar frases vacías viene desde siempre.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama tal como soy.